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Archivo para abril, 2011

El Dalai Lama


Ahora, en este mundo en el que vivimos, nos cuestionamos muchas cosas. Una de ellas es la religión. Cada uno de nosotros creemos en diferentes cosas. Pero al final podemos concluir que todos buscamos la paz espiritual para llegar a nuestra felicidad. He estado en cursos de biblia (aunque se rían es cierto), fueron muy interesantes. He leído libros de Angeles, Demonios, Santos y biografías de líderes espirituales. Una de ellas, que hasta ahora no he llegado a comprender al cien por ciento, es la del Dalai Lama. Por qué me llama tanto la atención algo que está tan lejos. Tal vez porque no lo está. Tal vez porque es algo que faltaba en mi vida y que cada vez que tomas un libro del Tibet, quieres ser mejor ser humano. Que la paz interior si existe y hay personas en este mundo que lo demuestran.
El Dalai Lama se llama Tendzin Gyatso es el Jefe espiritual del budismo tibetano, considerado por sus seguidores la reencarnación del bodhisatva Avalokitesvara.
Desde 1642 hasta 1959 los Dalai Lama ostentaron además el poder político en el Tíbet. Al morir cada Dalai Lama, los monjes (lamas) del Monasterio Amarillo, designan a su siguiente reencarnación, en un niño de corta edad, interpretando una serie de signos con arreglo a su religión. No se trata de una dinastía de monarcas hereditarios, sino de la máxima magistratura personal de un régimen teocrático. En el lapso entre la muerte de un Lama y la mayoría de edad del siguiente, el Monasterio ejerce directamente el poder designando a un regente, al tiempo que se ocupa de la educación del futuro jefe.
Tendzin Gyatso nació en una familia pobre de origen tibetano en la provincia china de Quinghai (1935). En 1950, cuando aún no había cumplido la mayoría de edad, los comunistas chinos invadieron el país. Tendzin Gyatso, declarado mayor de edad antes de tiempo, asumió el poder y se refugió cerca de la frontera con la India, pero al no recibir ayuda exterior pese a su llamamiento a la India de Nehru y a las Naciones Unidas, hubo de aceptar la tutela comunista firmando en 1951 un tratado que convertía al Tíbet en «provincia autónoma» de China.
El Dalai ha vivido en el exilio desde entonces. Llevando su sabiduría a todo el mundo, pero rechazado por el gobierno Chino. Recientemente ha tomado la decisión mas importante desde su nombramiento y deja a un lado la política. Ahora se convierte únicamente en líder espiritual. El Gobierno tibetano en el exilio ha cambiado la túnica granate y amarilla del Dalai Lama, por el traje oscuro y la camisa azul del abogado Lobsang Sangay.
Este profesor universitario de 42 años se convirtió ayer en “Kalon Tripa” (similar a Primer Ministro) tras cosechar 55% de los votos en las primeras elecciones llevadas a cabo por el movimiento político-religioso que, desde el norte de India, reivindica la “restauración de la felicidad y la libertad” a las faldas del Himalaya, aunque no necesariamente la independencia.
Sangay nunca ha pisado el Tíbet y lleva 15 años viviendo en Estados Unidos, en el campus de Harvard, donde estudió Derecho Internacional.
Más de 49 mil personas acudieron a las urnas, de las 83 mil 400 llamadas a votar, la mayoría tibetanos con pasaporte indio, que viven en Dharamsala, sede del Gobierno en el exilio.
Sin la sonrisa mediática del Dalai Lama, les preocupa que los Tibetanos caigan en el mismo olvido que sufren otros gobiernos en el exilio repartidos por el mundo.
El Dalai Lama, a sus 76 años, lleva mucho tiempo preparando la sucesión desde el flanco religioso al colocar en primera fila a monjes budistas leales al Partido Comunista Chino.
Será que en realidad todo se moderniza. Todo nos lleva a un cambio radical para poder sobrevivir. El máximo líder espiritual ha demostrado una vez más que aferrarnos al poder no nos lleva a ningún lado. Que el poder hay que encaminarlo para bien de todos y no de una sola persona. El estará en la trinchera defendiendo siempre a su tierra, a su gente y sobre todo a la libertad. Tal vez tendríamos que hacer una reflexión acerca de la sabiduría del Dalai y aplicarla en nuestra vida, en nuestra ciudad y por que no en nuestro País.

Los sueños


Mas de una vez nos hemos preguntado acerca de nuestros sueños. Hay tantas respuestas, preguntas, mitos, verdades y mentiras. Tema de muchos libros. Historias desde hace miles de años. Y lo mas interesante! Es que todos soñamos, nadie no lo puede negar, no cuesta y puedes hacer lo que te de la gana sin ser juzgado mas que por ti mismo. Claro que no estoy hablando de soñar despierto!. También eso es bonito pero no por soñar que mañana tendremos un Presidente mas capaz va a suceder! O que nos vamos a sacar la lotería. No la verdad estoy hablando de cuando te vas a dormir i ZAZ! ahí están. Estas impresiones mentales, por lo general, involuntarias, de imágenes o sensaciones, que se tienen mientras se duerme. Dicen que alrededor del 12% de la gente sueña solo en blanco y negro. El resto sueña a color. Todas las personas tendemos a soñar con cosas en común, situaciones relativas a la escuela o al trabajo, que nos persiguen, que corremos, caemos al vacío, volar,experiencias sexuales, dientes cayéndose, olas gigantes, dolor, etc.
Es natural que en nuestros sueños estén llenos de extraños que forman parte de las historias que nosotros mismos vamos creando. Tu mente no inventa sus caras, son caras de gente real que hemos conocido a lo largo de nuestra vida, pero que no recordamos.
Las persona de tu ultimo sueño podrían ser la que viste en algún aeropuerto hace años. Todos hemos visto cientos y cientos de caras a lo largo de nuestras vidas, por lo que nuestra mente tiene un sin fin de personajes que utiliza durante nuestro sueños. Nuestra capacidad de almacenaje de imágenes es increíble. Todos los días nuestra mente fotografía cada momento, cada persona. Lo importante es saber ver. Disfrutar todo lo que se nos presenta. Y nuestro cerebro hará el resto.
Después el mismo se encargara de regresarnos todos estos momentos a través de los sueños. Hay miles de interpretaciones y significados de los sueños (Oniromancia). Pero realmente serán ciertos? No lo creo. Creo firmemente que cada unos de nosotros tenemos nuestra historia. Y nuestros secretos. Que al final de la noche solo serán nuestros. Y los interpretaremos como mejor nos convenga. Así que buenas noches y bien aventurados los que se acuerden mañana de lo que sueñen hoy.

Robert Capa (parte III)


Capa compra un elegante abrigo Burberry, una maleta de plata y cajas de condones. Los soldados los utilizaban para mantener las balas secas y él para proteger los rollos de película. Su destino… Normandía.
Se embarca junto al ejercito. Espera unos días entre juegos de pocker y alcohol. La orden de desembarque por fin se da. La compuerta del barco se abre para que los soldados se tiren al mar, nadando o en balsa hasta llegar a la orilla. Capa se da cuenta que el abrigo pesa demasiado y lo avienta al agua. Se queda con su camara Contax y su material. Las fotografías del llamado día D (Los términos Día D y Hora H se usan para señalar el día y la hora en que se iniciará un ataque u operación). Este día, en que las tropas aliadas se adentraron en la costa francesa, marcó el inicio de la liberación de la Europa occidental ocupada por la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial. El trabajo de Capa fue extraordinario, en las barricadas, bajo el fuego, Capa empieza a disparar levantando solo el brazo. El cuerpo le temblaba de frío se tardaba demasiado en cargar la cámara, el día estaba gris y la luz no era la idónea para las fotografías. Pero Capa demostró su valentía al estar en el lugar y el momento preciso y las primeras imágenes plasmaban una vez mas los horrores de la guerra.
Siguiendo a los ejércitos entra hasta Berlín y sus fotos aparecen en 7 páginas completas de la revista Life. Ahí conoce a Ingrid Bergman. Ella estaba casada, pero aún así se hicieron amantes. Capa necesitaba un descanso y decide seguirla EU. Ella empezaba a filmar la película “Notorius” de Alfred Hitchcok.
Capa empieza a frecuentar a actores, directores y gente del cine. Viaja a Nueva York con Bergman a la filmación de la película “Arco de Triunfo”. Para estar al lado de su amante, ella le consigue trabajo en el set. Fue la primera vez que se hacían fotografías mientras rodaba la cámara.
Después de una década de guerra, Capa empezaba a manifestar síntomas de trastornos de estrés. Exceso de bebida, depresión. La muerte lo seguía hasta en los sueños. Regresa a Nueva York, junto a su amigo Steinbeck escritor “Al Este del Paraíso”, deciden hacer un libro juntos, sobre la vida cotidiana en la Unión Soviética, con textos de Steinbeck e imágenes de Capa. El libro pasó sin pena ni gloria. Capa odió el trabajo, siempre estuvo acompañado y vigilado por alguien del gobierno, censurando su fotos hasta el final.
Encuentra otra guerra, cubre Tel Aviv. En donde una vez mas es feliz al lado de sus compañeros, jugándose la vida y escapando de la realidad. Esta guerra lo había convertido en una leyenda. Pocos fotógrafos podían contar haber estado en cuatro frentes sano y salvo.
El futuro de la agencia Magnum estaba siempre en la cuerda floja, Capa gastaba mas de lo que ganaba, Su vida de mujeres, juego y alcohol costaba mucho a los socios. Consiguieron mandarlo a Davos a cubrir un reportaje de esquí. Esto empeoro su estado emocional, bebía mas de la cuenta. Conoció a Judith Thorne con quien tendría un romance de tres años.
La vida nomada de Capa había tocado fondo. Sin País, hogar, ni familia cerca. Se refugió en sus amigos cineastas Huston, Bogart, Capote. Una vez mas sus socios se ven en problemas económicos. Organizan una exposición en Tokio. Capa es recibido como héroe. Mainich Press le patrocina un recorrido por Japón. Capa vuelve a sentir el entusiasmo del oficio.
La revista “Life” le ofrece ir a cubrir los acontecimientos de Indochina. Quería seguir el trabajo que había empezado y se enlazaba perfecto con “Arroz Amargo”, un proyecto que documentaba la explotación a la que eran objeto, los trabajadores de los arrozales.
El 25 de Mayo Capa junto con su colegas Mecklin y Lucas, se adentran con las tropas en un jeep, por la zonas de conflicto. El convoy es detenido por ataques. Pasan un par de horas en la carretera. Capa decide ir a fotografiar a un batallón que va cruzando unos campos de arroz.
Se escucha una explosión. Un vietnamita llega gritando: “El fotógrafo ha muerto”. Meclin y Lucas, cruzaron a gatas el campo minado. Capa yacía de espaldas en un charco de sangre. No tenia la pierna izquierda. Tenia una grave herida en el pecho y aferrado a su mano izquierda su camara Contax. La última foto de Capa vivo, la tomó Descamps, mientras caminaba junto a un médico.
La Agencia Magnum preparaba dos obituarios. El de Capa y el de Werner Bischof, quien había muerto en Perú 9 días antes, pero la noticia de su muerte fue el mismo día que el de Robert Capa.
Tres semanas después de su muerte fue enterrado en el cementerio cuáquero de Amawalk. Rompiendo todo el protocolo, el féretro permaneció en la caja de embalaje, que lo lo había transportado desde Oriente. Ahí se leía “Robert Capa fotógrafo”.

Robert Capa (parte II)


Thomas Gunther de la agencia Alliance y Luciel Vogel, descubrieron que André y Capa eran la misma persona. Sin más trámites, e impresionados por la obra, fuera quien fuese quien firmara, lo contrataron.
La guerra civil española fue la oportunidad para Capa y Gerda. No solo como fotógrafos. También puso a prueba su fervor comunista. España era el país en donde cualquier hombre libre podía luchar contra Hitler. Estar en esa guerra, más como camaradas que como fotógrafos, cambió la manera de ver una fotografía para siempre. Era un trabajo hecho desde el lado del pueblo. Como jóvenes comunistas, representaban una batalla idealista contra el totalitarismo. España era entonces la esperanza de detener al fascismo en su avance sobre Europa. La cámara se convirtió en el fusil de Capa. Haría fotos que obligarían al mundo a ver quién era el enemigo. Y así fue.
Aquí comenzó a definirse el “efecto Robert Capa”. Por supuesto que es una pericia técnica que combina, la cercanía con el objeto, la composición y el movimiento, pero es la suma de esto y otras cosas indefinibles, que provocan en el espectador que se transfigure en un testigo presencial.
Las fotos de Capa y Gerda eran los milicianos republicanos luchando por su libertad. Jóvenes voluntarios tras las barricadas. Padres e hijos peleando por un ideal. Mujeres con fusiles. El mundo vería la guerra diferente, vería la guerra con ojos de padre madre o hermano. Y también estaría la foto mas controvertida de la historia del periodismo gráfico. “La muerte de un miliciano”.
La autenticidad de la foto ha sido por muchos años tema de investigaciones completas. Un miliciano español en el preciso instante que es derribado por una bala que le atraviesa la cabeza. Qué es realmente lo diferente de esta fotografía. Tal vez los escasos 20 metros de Capa con el joven. Causó revuelo por tan gráfica descripción de la violencia. Se empezó a cuestionar si la imagen era real o escenificada. La manera mas sencilla de probar si era real, era mostrar los negativos de la secuencia de la cuál salió la “Muerte de un miliciano”. Fue imposible. Todos los negativos se perdieron, inclusive el de la foto en cuestión.
Después de todas las investigaciones, la imagen sigue levantando polémica. Cornell, hermano de Capa y que trabajó con él, negó aún antes de su muerte (2008), que la foto hubiera sido un montaje. “Muerte de un miliciano” es hasta ahora la mejor fotografía de guerra. Lo que defendía esta imagen era que morir en la guerra, era un acto heroico y trágico, y que lo que importaba era que moría un ser humano. Y sigue en la imaginación colectiva como símbolo de la verdad atroz de la guerra.
Lo que es un hecho es que el conflicto español marcó para siempre al artista. Le quitó la vida de su amante Gerda y regresó derrotado como sus camaradas.
Mañana. El día D y su muerte.

Robert Capa (parte I)


Después de la Universidad, estudie la carrera de fotografía. Compartí pupitres y el cuarto obscuro con jóvenes que salían de la preparatoria y no estaban seguros de que carrera elegir. Después se lleno la escuela con alumnos de diferentes carreras de la UNAM, que se mantenía en huelga. Los padres de familia, buscaban cualquier curso, escuela o taller para mantener a sus hijos en alguna institución educativa. Me acuerdo perfectamente cuando llegaron algunos de ellos a mi grado. Cambiaron totalmente el ritmo de las clases.
Sus fotografías eran casi siempre de su alma mater, de sus amigos en las manifestaciones y en las reuniones del consejo estudiantil. En alguna clase nos preguntaron a que tipo de trabajo aspirabamos. La mayoría quería ser fotógrafo de la revista”National Geographic” y algunos querían ir a cubrir una guerra como reporteros gráficos. La mía fue la respuesta mas aburrida del grupo. Me dedicaría a fotografiar producto, a la publicidad, ya conocía el terreno como asistente de dirección en comerciales para TV. Pero me acorde de mis años en la Universidad. Recordé que en algún momento también había querido irme con Green Peace, algún lugar alejado. O unirme a los grupos de voluntarios para ayudar en Africa. Nunca lo hice. Pero cuantos jóvenes lo hacen y son el parte aguas de generaciones que se atrevieron hacer algo que cambio para siempre la historia.
André Friedmann Hungaro de origen judío, huyendo siempre de la guerra. Quería estudiar Ciencias Políticas. El hambre lo obligo a ir a Berlin buscar trabajo. Por recomendaciones de su amiga Eva Besnyo lo emplearon en una agencia de publicidad. Llenaba las botellas de fijador y revelador en el cuarto obscuro. Tomaba prestada la Leica de la agencia y aprendió toda la parte técnica de la cámara. Tuvo su primera oportunidad cuando no había quien cubriera una nota en la agencia y André no la desaprovecho. Leon Trotski daba una conferencia, no era el único fotógrafo. Pero fue el único que se atrevio a estar a unos pasos de el. Las fotografías fueron espectaculares, un Trotski gigante estaba en las imágenes. Era su primera fotografía firmada. Al pie de la foto aparecía “Friedmann”. Se fue a Viena, donde trabajo en una agencia de viajes haciendo fotos de monumentos históricos. Después a París, en donde se cambiaba de hotel para no pagar la cuenta. Empeñaba su única pertenencia, una cámara Leica. para comer y beber. La cámara pasaba tres semanas embargada por cada semana que estaba en manos de Friedmann. Conocio a Gerda, la mujer que sería su compañera. Los dos empezaron a realizar fotos por encargo, pero necesitaban mas dinero para sobrevivir. Inventaron que un fotógrafo trabajaba con ellos, un estadounidense llamado Robert Capa y empezaron a vender fotos tomadas por André y Gerda firmadas por Capa. Tres veces mas de valor que las firmadas por ellos. Por que este nombre? Se dice que el Robert por que sonaba muy americano y el Capa, por Frank Capra director de cine preferido por André. Conocio a los fotógrafos David Seymour (Chim) y Cartier-Bresson. Juntos formaron la agencia Magnum.